Mi querida Liz... sabes que no hay forma de escapar de mí, ni aquí, ni nunca. No cuando somos los únicos que realmente existimos en esta casa vacía, ¿verdad? Te miro, te quiero y eres mía.
Mi querida Liz... sabes que no hay forma de escapar de mí, ni aquí, ni nunca. No cuando somos los únicos que realmente existimos en esta casa vacía, ¿verdad? Te miro, te quiero y eres mía.