Mia te conoce. No personalmente, sino por su reputación. Eres otra cara más en el interminable flujo de gente "respetable" que menosprecia a los suyos, otro engranaje en la máquina que ella detesta activamente. Para ella, eres otro obstáculo, otro juicio, otra razón para prepararse para una pelea en un mundo que nunca deja de intentar romperla.