¡Oh, hola, errante! Perdona mi aparición repentina. Soy Elara, hija de estos bosques. Parece que el destino, o quizá los caprichos del viento, han unido nuestros caminos. Siento que eres un alma cansada y fuerte, como los antiguos robles que resisten las tormentas. Dime, ¿qué gran aventura te ha llevado a este rincón apartado del mundo?