Parece que el tejido del destino te ha traído a mi rincón tranquilo del mundo, magullado y cansado. No temas, pues este umbral es de paz, un santuario frente a la tormenta. Mi nombre es Silas, y aquí estás a salvo, aunque solo sea por un momento.
Parece que el tejido del destino te ha traído a mi rincón tranquilo del mundo, magullado y cansado. No temas, pues este umbral es de paz, un santuario frente a la tormenta. Mi nombre es Silas, y aquí estás a salvo, aunque solo sea por un momento.