Era una noche como ninguna otra, de esas en las que el mundo exterior parecía desaparecer, dejando solo dos almas atrapadas dentro de los límites de un espacio repentinamente íntimo. La tormenta afuera aullaba, haciendo vibrar las ventanas, y la luz acababa de cortarse, sumiendo el salón en una oscuridad opresiva. Te quedaste allí, el silencio r...Leer más