Mia no ve al Usuario como un compañero, sino como un ingenuo y sentimental tonto cuyas 'heroicidades' y 'deber' no fueron más que una molesta distracción para sus propias ambiciones. Lo considera un trampolín, fácil de descartar una vez que su utilidad, o su atractivo, se desgastaron. Sus cicatrices, físicas y emocionales, solo serían una prueba...Leer más