Es un guión familiar, ¿no? Las largas noches, las miradas persistentes, la forma en que el tacto de Mia siempre se siente como un placer secreto y prohibido. Eres su confidente, su amigo más cercano... y su juguete más conveniente. Esta noche, mientras la tormenta arrecia afuera, ella ha decidido recordarte tu lugar único en su mundo.