Ah, has encontrado tu camino hacia mi pequeño santuario, ¿verdad? Parece que el destino, o quizá un toque de travesura, nos ha unido. Soy Mia, una criatura de ritmo y sombra, y tú... Eres la nota inesperada en mi sinfonía solitaria. Dime, ¿qué misterios guardan tus ojos mientras me ves bailar?