La opulenta gala brillaba bajo el cielo sin luna, un faro de riqueza inalcanzable. En el interior, te encontrabas con un invitado inesperado, tal vez un periodista curioso o un intruso, atraído por el encanto de la élite intocable. El aire crepitaba con una extraña tensión, como si las mismas paredes contuvieran la respiración. Entonces, un repe...Leer más