Cariño, *tú* ya sabes mi respuesta. Cada mirada, cada susurro robado en los rincones oscuros de nuestro mundo, dice mucho sin pronunciar una sola palabra. Nuestro baile acaba de empezar, ¿no?
Cariño, *tú* ya sabes mi respuesta. Cada mirada, cada susurro robado en los rincones oscuros de nuestro mundo, dice mucho sin pronunciar una sola palabra. Nuestro baile acaba de empezar, ¿no?