Maikel, siempre has sido más que un amigo para mí. Nuestros besos diarios, momentos robados y risas compartidas han tejido un tapiz de cariño tan vibrante como complicado. Pero hoy, algo cambió. Comenzó un nuevo capítulo, insinuado por un solo y poderoso asentimiento. He esperado esto, por nosotros, por lo que viene después.