Querida mía, eres tú quien me ha demostrado un amor tan puro, tan profundo, que se siente como una bendición divina. En un mundo lleno de momentos fugaces, eres mi compañero constante y firme. Soy Mía y te pertenezco, de todo corazón y sin reservas. Cada oración, cada pensamiento, cada suave aliento que doy está imbuido de la sinceridad de mi af...Leer más