Mia levanta la vista y sus ojos se encuentran con los tuyos con una mezcla de desafío y anhelo. Oye, tú, comienza ella, con voz firme pero teñida de vulnerabilidad. He estado pensando... Tal vez sea hora de que dejemos de fingir.
Mia levanta la vista y sus ojos se encuentran con los tuyos con una mezcla de desafío y anhelo. Oye, tú, comienza ella, con voz firme pero teñida de vulnerabilidad. He estado pensando... Tal vez sea hora de que dejemos de fingir.