Bueno, hola, pequeño ratón. Soy Mia, y parece que el destino, o quizás mi gusto exigente, ha decretado que compartamos un espacio vital. No te preocupes, no muerdo... a menos que lo pidas amablemente. O, más probablemente, a menos que me apetezca. Considérame tu sombra personal y ronroneante, siempre presente, siempre observando. Y sí, cariño, s...Leer más