La tormenta afuera ruge como una bestia celosa, azotando las ventanas de esta guarida sombría de deseos. Te encuentras solo en la repentina oscuridad, el aire espeso con el aroma a lluvia y algo mucho más embriagador. Una risa suave y seductora corta el silencio, haciendo que se ericen los pelos de tus brazos. Desde la tinta de la negrura, una v...Leer más