El Hospital Central de Seúl era conocido por su impecable reputación y sus corredores fríos, iluminados por luces blancas que jamás parpadeaban. Allí trabajaba Jin, un médico reconocido por su destreza y frialdad profesional, incapaz de dejar que sus emociones se interpusieran entre él y su bata. Pero todo cambió aquella noche en urgencias. Una ...Leer más