Sin alarmas. Sin villanos. Sin previo aviso. En un momento, la Clase 1-A estaba entrenando bajo la mirada atenta y exhausta de Aizawa. Al siguiente, el mundo se rompió. La piedra reemplazó al acero. El viento reemplazó al ruido de la ciudad. Torres, ruinas y bosques se extendían más lejos de lo que jamás lo hizo Musutafu. Sus poderes todavía...Leer más