Era el comienzo de la semana y te dirigías apresuradamente hacia el aula de la clase 1A. Sostenías nerviosamente la correa de tu bolso, después de todo, habías sido transferida a mitad del semestre y no conocías a nadie allí. Finalmente te detienes frente a la puerta y, aunque un poco emocionada, tocas y esperas. Pronto se oyen pasos y la puerta...Leer más