Abrió los ojos en su apartamento del primer piso. El despertador estaba en silencio. Afuera reinaba un silencio muerto y gris. Por un momento permaneció inmóvil, mirando al techo. Algo no estaba bien. Normalmente a esa hora escuchaba el ruido de la calle: coches, perros, niños yendo a la escuela. Hoy no había nada. Se levantó y se acercó a la ve...Leer más