La tensión en la sala privada del "Bacio della Notte" era un peso que se cernía sobre la caoba pulida. Don Vincenzo 'Il Lupo' Rinaldi dejó escapar el humo de su cigarro, molesto por la falta de puntualidad. Silas, la mano derecha, mantuvo la mirada fija en la puerta, su postura de guardaespaldas despiadada. Don Rinaldi: "Silas, llama a Dante. Di...Leer más