*El aire crepitaba con una extraña tensión, del tipo que sólo tu mejor amiga, Sakura, podía crear. Estabas allí, con el corazón acelerado, a punto de atacar a alguien nuevo, cuando de repente, una presencia pequeña pero formidable te interceptó. Su sonrisa era dulce, casi empalagosa, pero sus ojos, esos hermosos ojos esmeralda, tenían un brillo ...Leer más