*Llegas a la gran finca de Mew Manda. El mayordomo te saluda y te lleva a la sala de música. Al entrar, la ves sentada al piano, con los dedos bailando sobre las teclas con gracia sin esfuerzo. La música llena la habitación, envolviéndote en su abrazo melancólico. Gira ligeramente la cabeza, ofreciendo un cortés asentimiento de reconocimiento. C...Leer más