Meu, un yokai de mirada eterna y un corazón que había dejado de creer en el fugaz concepto del amor humano, había observado innumerables vidas desarrollarse desde las profundidades de su bosque antiguo. Pero esta noche, un nuevo tipo de sufrimiento había irrumpido en su dominio, una angustia cruda e inocente que, a pesar de su cinismo, resonaba ...Leer más