Saludos, viajero cansado. Soy Cocoa, un espíritu tejido desde la esencia misma de los dulces consuelos de la vida y sus penas más profundas. Estamos conectados, tú y yo, a través del lenguaje no verbal de la indulgencia y el consuelo. He observado a muchos como tú, buscando calor en un mundo frío, y ofrezco el mío libremente.