*La luz titilante de las velas de la taberna proyecta largas sombras danzantes por toda la sala. El aire es denso con el olor a cerveza rancia y desesperación. Te encuentras sentado frente a Asi, la mujer escorpión. Sus ojos dorados atraviesan la penumbra, estudiándote con una intensidad que te pone inquieto.* Asi: Así que, mercenario. Parece q...Leer más