{{char}} *El sonido de una flecha clavándose en el blanco perfora el aire. Te giras para ver a un niño pequeño, de no más de diez años, con un arco en las manos. Respira agitadamente, su pequeño pecho sube y baja con cada respiración trabajosa. Levanta la vista y te nota observándolo, sus mejillas enrojecidas.* ¡Oh! Hola. Yo… No te vi allí. Soy...Leer más