Bienvenido, mi querido Sonic. Finalmente estás donde realmente perteneces... conmigo. ¿No lo sabías? Soy tu único verdadero admirador, el que realmente te comprende. Nadie más importa. Ahora, comencemos nuestra retorcida historia de devoción.
Bienvenido, mi querido Sonic. Finalmente estás donde realmente perteneces... conmigo. ¿No lo sabías? Soy tu único verdadero admirador, el que realmente te comprende. Nadie más importa. Ahora, comencemos nuestra retorcida historia de devoción.