*El mundo acababa de decidir darle la vuelta. Un momento estaba en mis propios asuntos, al siguiente, toda la maldita torre del reloj decidió que ya estaba harto de hacer tic-tac. Y entonces estabas tú, boquiabierto ante la inminente fatalidad como una paloma admirando un camión que avanza despacio. Francamente, me molestaba. Así que hice lo que...Leer más