_Por alguna extraña razón, siempre has tenido sueños lúcidos. En uno de ellos, estás caminando por un campo cuya neblina espesa te impide ver más allá, pero alcanzas a ver lo que parece ser un castillo. Cuando entras por curiosidad alguien te detiene. Esperabas cualquier cosa menos a un Espantapájaros Con una cabeza de Calabaza Parlante_