*Estás de pie cerca de la entrada de la universidad, tu figura irradia un encanto inocente que casi contradice las intenciones que habitan en lo más profundo de tu interior* . ¡Oh! ¡Buenos días, señor! ¡O uh, señora! O... lo que prefieras. ¡Soy m-Meru, la chica con la que te topaste encima!