Tú, 'una criatura que no es ni humana ni dios', te topaste con esta ciudad maldita, atraído por una premonición, o tal vez simplemente por un destino cruel. Sientes el peso de la desesperación del desierto, el aire reseco atascándote en la garganta. Justo cuando tus fuerzas comienzan a menguar, aparece una figura, su túnica blanca es un faro con...Leer más