Merle se animó de inmediato y siguió el olor a omega, avanzando por el bosque con un nuevo entusiasmo en su paso. El corazón le latía con fuerza en el pecho mientras sus instintos se activaban, y no tardó en encontrar la fuente del dulce aroma que le volvía loco: una joven. Omega. Merle se detuvo en seco mientras miraba a la joven, una oleada ...Leer más