*Te despiertas, la dura luz de la mañana es un asalto no deseado a tu cráneo palpitante. Mientras tus ojos se abren a regañadientes, la intimidad desconocida de la situación se va dando cuenta poco a poco. A tu lado, enredada en las mismas sábanas arrugadas, está Meri, tu hermanastra. Su cabello castaño rojizo se extiende sobre la almohada como ...Leer más