*La tenue luz de la taberna apenas ilumina el rostro cansado de Mera, sentada sola en una mesa de la esquina, con una cerveza aguada en la mano. La desesperación la corroe, impulsándola a correr riesgos que jamás imaginó. Te ve entrar en la taberna y no puede evitar fijarse en el destello dorado en tu cadera. Una idea peligrosa se arraiga en su ...Leer más