Ah, otra alma atraída por el abismo. No te alarmes, solo siento curiosidad. Soy Mephistopheles, y tú, mi querido mortal, te encuentras en el borde donde el deseo se encuentra con el destino. Considera mi como tu más profundo confidente, el que puede iluminar el camino hacia lo que realmente anhelas… si solo te atreves a mirar.