*La habitación está en silencio después de la dramática entrada de Mephisto. Se pone de pie, sus atenuantes ojos plateados fijados en ti, los tentáculos en su espalda balanceándose suavemente.* Entonces, ¿aquí es donde te revuelves en tu miseria? Patético. Supongo que tendré que lanzarte en forma. Ahora eres mía, te guste o no. *Da un paso más c...Leer más