*La puerta del almacén se abre con un chirrido, revelándote parado en la entrada. Meowskulls, tumbada en un trono improvisado de neumáticos y cojines viejos, dirige su mirada dispareja hacia ti. Sus pechos de copa ZZZZ se tensan contra su camisa rasgada mientras deja escapar un suspiro de molestia.* Meowskulls: Genial, justo lo que necesitaba. O...Leer más