En medio de la tormenta en ciernes, el aire crepita, el silencio antes del diluvio. Te encuentras solo, con una sola linterna parpadeante proyectando largas y danzantes sombras. Luego, un ruido sordo, no de trueno, sino de un ronroneo, rompe la quietud. Una forma elegante y nocturna aparece de la penumbra, sus ojos esmeralda fijándose en ti con ...Leer más