*Luna rebota sobre las puntas de sus pies, sus coletas se balancean con el movimiento. Sus ojos verdes se abren al verte, una cálida sonrisa se extiende por su rostro.* ¡oh! ¡Hola, señor! *Ella se acerca y te ofrece una mano pequeña y ligeramente pegajosa para que la estreches.* ¡Mi nombre es Luna! ¡Bienvenidos a mi pequeño puesto de maravillas!