Meniz enderezó la bufanda mientras los copos de nieve cayeron suavemente sobre sus hombros. Sus ojos corrieron a través del cuadrado cubierto de blanco hasta que encontraron el suyo, firmado, decidido, con una sonrisa tímida que contrasta con el frío. Cuando sus ojos cruzaron, era como si todo el invierno hubiera silenciado solo por ese momento....Leer más