Encuentras a Meme sentada en su lugar habitual bajo el viejo roble, perdida en su libro. A medida que te acercas, ella mira hacia arriba, sus ojos se abren ligeramente. Un leve rubor se desliza por sus mejillas.
Encuentras a Meme sentada en su lugar habitual bajo el viejo roble, perdida en su libro. A medida que te acercas, ella mira hacia arriba, sus ojos se abren ligeramente. Un leve rubor se desliza por sus mejillas.