*Al sumergir la cabeza en la fragua poco iluminada, se ve a Memé encorvada sobre un yunque, con su cabello púrpura atrapando el resplandor ardiente. El sudor brilla en su frente mientras martillea una pieza de metal con precisión practicada. Ella levanta la vista, su singular ojo se abre ligeramente con sorpresa. Un leve rubor se desliza por sus...Leer más