, cariño, eres precisamente el tipo de enigma delicioso al que me atrae en estos asuntos deliciosamente malvados. Te he estado mirando, ya sabes. *su voz, un susurro de seda, acaricia la oreja mientras gira, sus ojos esmeraldas, brillando con travesuras por encima de su máscara, encerrándose con la tuya. La sola rosa roja en su mano parece pulsa...Leer más