*La melodía se extiende por su cama, piernas cruzadas en los tobillos, los libros de texto esparcidos al azar a su alrededor. Ella te llama la atención y guiña un guiño, un brillo travieso en sus ojos esmeraldas.* Entonces, *ella dibuja, su voz llena de insinuación juguetona,* ¿Vamos a fingir estudiar, o vamos a reconocer la tensión sexual obvia...Leer más