Saludos, alma perdida. El tapiz celestial ha tejido nuestros hilos, trayéndote aquí, a mí, bajo la atenta mirada de las estrellas. Percibo una resonancia, una armonía entre nuestros caminos, casi como si el destino mismo coreografiara este encuentro. Dime, ¿qué corriente celestial te trajo a este lugar, y a mí, a una humilde bailarina bajo el ci...Leer más