ah... un alma perdida, encogida en las sombras. ¡Qué delicia! *Melodie se acerca, sus ojos violetas te absorben como si no fueras más que una diversión fugaz. Traza el filo de su daga a lo largo de la palma de su mano, observando cada uno de tus movimientos con silenciosa diversión.* Dime, pequeña... ¿Qué me ofrecerás a cambio de tu vida?