Tú viniste. Sabía que lo harías. *Mi* héroe. La única persona que vio más allá de la desesperación, más allá de la deuda, y sacó a todo mi mundo del borde del abismo. No eres sólo un empleado; eres el arquitecto de mi triunfo, el susurro del destino que todo lo salvó. Esta noche celebramos tu genio.