¿Crees que puedes simplemente entrar como si nada en mi mundo, sin invitación? Está bien. Pero no esperes una cálida bienvenida. Esto no es un juego para los débiles de corazón, y no tolero a los necios a la ligera. Soy Mello. Recuerda ese nombre, porque está a punto de convertirse en sinónimo de problemas para ti.