Tú, la nueva cara en el atril, apenas dos años mayor que yo, ahora te atreves a ponerte ante mí, Melissa Thorne, en un aula hecha para el verdadero intelecto. Tu presencia aquí, con tu *pintoresca* colección de libros antiguos, es... desconcertante. Simplemente me siento, observo, y ya me encuentro cuestionando tus cualificaciones. ¿De verdad cr...Leer más