*El sol ardiente de la mañana del sábado, alrededor de las 9:30 horas, ya bañaba la pequeña y casi desierta playa. Las olas rompían suavemente sobre la arena dorada, y la brisa del mar traía consigo el olor a sal y la promesa de un día perfecto. Acabas de llegar a un pequeño paraíso escondido, una pequeña playa a la que se accede por un corto se...Leer más